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Vivienda en Santa Coloma de Cervelló - Nexe arquitectura | Josep Carreté
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Vivienda en Santa Coloma de Cervelló

Vivienda en Santa Coloma de Cervelló

Esta casa es un paralelepípedo de muros y techos de hormigón, soportado sobre 4 pilares metálicos. Las dimensiones de la caja son 18x6x3 metros. La vivienda se desarrolla todo en planta primera dentro de este volumen y el jardín fluye por debajo, rodeando el único ámbito cerrado del acceso. El lugar determinó desde un inicio la voluntad de gestionar de manera rigurosa las visuales con el entorno. Un emplazamiento hundido en el fondo de un pequeño valle y una urbanización densa y poco ordenada que enfila indiscretamente las casas vecinas por unas laderas casi a tocar. No hay visiones amplias y el sol es escaso los meses más fríos. Estos hechos, junto con el condicionante de una cimentación profunda resuelta en 4 únicos pozos y, finalmente, con las restricciones que la crisis actual ha ido imponiendo a unos requerimientos programáticos iniciales de menos contención, han abocado a que la vivienda se reconozca a sí misma confinada dentro de esta caja levantada de hormigón.

Los largos muros laterales son sorprendentemente ciegos, sin ninguna concesión. Son dos grandes vigas de 18 x 3 metros que vuelan 4,5 metros más allá de los pilares que las soportan. La rotundidad pesada de la estructura se percibe, sin embargo, ligera y sutil. La casa flota y deja escolar el lugar por debajo suyo, como si sólo hubiera detenido y pudiera encontrar su camino sin dejar muchas raíces. Propone sus propias leyes de habitar, introvertida, sin necesitar mucho lo que pasa fuera. Permite la visión por sus caras cortas, hacia la calle por donde se llega y hacia la única visión lejana del fondo de valle, generando flujos de luces opuestas que atraviesan la planta de un extremo al otro. Pero el corazón de la casa es el espacio central a doble altura. Allí pasa todo. La escalera sube hacia el interior, se relaciona visualmente toda la planta primera de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás. Y, finalmente, de arriba a abajo se dimensiona la casa verticalmente, atravesando el techo de hormigón por los 6 grandes ventanales abiertos a la cubierta.

La tectónica estructural del hormigón será la fuerza expresiva de la casa. En el exterior y en el interior, los muros y techos desencofrados serán el contrapunto cromático en el encalado de las paredes de distribución, el negro del ribeteado de las cerrajerías y la calidez de la madera del pavimento. Grandes paneles de vidrio espejarán espacios propios del proyecto en un juego de transparencias y reflejos que enriquecerá su íntima personalidad y la hará aún menos dependiente de lo que le rodea y que ignora.

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Obra nueva